lunes, 20 de octubre de 2014
Los Tigers ganan las Climax Series
martes, 15 de abril de 2014
Jackie Robinson 2014 tribute
jueves, 3 de abril de 2014
Jackie Robinson Day
La popularidad de los Dodgers
viernes, 24 de enero de 2014
Cheerleaders tribute!
martes, 17 de septiembre de 2013
El fin de una injusticia por Wladimir "Coco" Balentien
A lo largo de este blog he ido hablando bastante sobre este polémico récord y todo lo que ha generado a su alrededor, abarcando desde pequeños comentarios a dedicarle una entrada entera. Pero sería injusto por mi parte, no dedicarle aunque sean unos minutos de mi tiempo para explicar levemente el por qué de su importancia.
Sadaharu Oh estableció el récord, hasta anteayer vigente, de 55 home runs durante una temporada regular, sin contar playoffs, en 1964, cuando jugaba en los Gigantes de Tokio. Desde ese momento ningún otro jugador se había acercado tanto a esa cifra como Randy Bass en 1985. El año por antonomasia más glorioso para los Tigres de Kansai, consiguieron los títulos de la liga central y las series japonesas, Randy Bass su figura estrella por aquel momento consiguió la cifra de 54 home runs. En un partido que está aún en la retina de muchos aficionados de los Hanshin Tigers, su equipo se enfrentaba contra los Giants en el último encuentro de la temporada, y es entonces cuando el senador demócrata por Oklahoma desde 2004, cada vez que le tocaba el turno de bateo, el pitcher de los Giants le lanzaba bolas intencionadas, lejos de la zona de strike y fuera del alcance de Brass. Fue entonces cuando su produjo un gesto que nadie olvidará, Bass cogió el bate al revés, agarrándolo por la cabeza, y siguió manteniendo su pose de bateo, dando a entender, a parte de la frustración del momento, que ni a esas el pitcher le iba a lanzar una bola buena. Casualmente el entrenador de los Yomiuri Giants en aquella época era el mismo Sadaharu Oh. Las suspicacias sobre tal acto fueron en aumento y acabaron por confirmarse cuando primero un pitcher americano, que jugaba en los Giants aquella temporada, comentó que tenían establecida una multa de 1000 dólares a quien se atreviera a lanzarle una pelota a Bass en la zona de strike. Y por último, tras un trabajo de investigación periódistico por un magazine japonés se descubrió que Oh había dado la orden de impedir que Bass igualara o superara su récord de home runs.
Un caso similar volvió a producirse de nuevo en el año 2001, cuando Tuffy Rhodes, jugador americano que militaba por aquel entonces en las filas de los Kintetsu Buffaloes igualó el récord de Oh de 55 home runs. A pocos partidos de acabar la temporada, el equipo de Rhodes, que ya se había asegurado el título de la liga pacífica, se enfrentaba a los Daiei Hawks, entrenados por aquel entonces por Sadaharu Oh. La experiencia que sufrió Bass en su momento no fue muy distinta a la experimentaba por Rhodes, que vió como lanzamiento tras lanzamiento no paraban de llegarle bolas lejanas a su posición, imposibles de batear. A cada turno de bateo acababa embasándonse automáticamente, sin haber tenido la oportunidad de batear. Rhodes, que solía tener un fuerte carácter en el terreno de juego, no dudó en quejarse públicamente ante tal acción antideportiva. Los medios de comunicación especializados cogerien el guante y apuntaron directamente a Oh.
Un año después, en el 2002, el rival de Rhodes por conseguir el mejor registro de home runs cada temporada, Álex Cabrera, le pasó exactamente igual. El jugador venezolano de los Seibu Lions se encontró en la misma situación que Rhodes el año previo. Con 55 home runs en su haber, y con el título de campeones de la liga pacífica ya casi bajo el brazo, había de enfrentarse también a los Daiei Hawks de Oh. Y como le sucediera a Rhodes, él tampoco tuvo la oportunidad de poder batir el récord. Sin embargo, al contrario que Rhodes, Cabrera tuvo más partidos después de superar las series con los Hawks, con lo cual podría haber batido el récord durante el transcurso de estos, cosa que al final no pudo hacer. Al acabar la temporada, durante sus vacaciones en Venezuela, comentó que al igual que le había pasado a Rhodes sintió cierta frustración por lo sucedido ante los Hawks, pero que tras aquello se había enfrentado a otros equipos, donde algunos de sus pitchers no habían tenido ningún problema en lanzarle pelotas en condiciones, por tanto hubiese tenido la ocasión de batir el récord de Oh. En este aspecto añadió que existía una línea de pensamiento en el deporte japonés donde estaba mal visto que los extranjeros batieran sus récords, sin embargo aportó que estaba concentrada en ciertos sectores más cerrados, no representando a todo el deporte en su conjunto. Por ello quiso agradecer a todos aquellos pitchers, y por extensión a sus entrenadores, que se atrevieran a competir correctamente contra él, dejando de lado actitudes antideportivas.
Esta temporada 2013, lo que ansiaron hacer Bass, Rhodes y Cabrera, lo consiguió este jugador de 29 años, que había pasado por equipos de la Major league como los Mariners y los Reds, y que llevaba casi 3 años en la liga japonesa. Balentien sería el arquetipo de jugador del que trata la película Moneyball, no destacando demasiado, pero con un potencial aún por descubrir. Sus inicios fueron bastante prometedores cuando comenzó en el 2000 su andadura profesional en la Minor League con los Arizona League Mariners, filial de los Seattle Mariners. En aquella liga estatal, la Arizona League, destacó como jugador llegando a ser All-Star. En el año 2003, ya batió su primer récord de home runs, en este caso de la liga de Arizona, que poseía Luís García con 13, dejando el nuevo registro en 16HR. Marca que no fue superada hasta 2012 por Joey Gallo. Finalmente su paso a la Major League llega en 2007, sin embargo tanto en los Seattle como luego poco después en los Reds, su presencia fue bastante modesta, hasta que en 2010 vuelve a las ligas menores de la mano de los Louisville Bats, filial de los Cincinnati Reds. En 2011 cruza el charco y firma con el equipo japonés Yakult Swallows donde sus dos primeros años consigue llevarse el título de máximo anotador de home runs con una cifra de 31 en los dos años. A pesar de este reconocimiento, y de ser elegido All-Star en esos dos años, su promedio de bateo seguía siendo muy bajo. Es entonces cuando Junji Ogawa, entrenador de los Swallows, decide mejorar el defecto que tiene Balentien a la hora de batear, y que no tenía nada que ver con su técnica, sino con su impaciencia. Hasta ese momento los Yakult Swallows sólo se habían preocupado que su bateadores hicieran hits que impulsarán a los corredores por las bases, por tanto el motivo del fichaje de Balentien nunca fue por su habilidad de hacer home runs, es a partir del 2013 que se decide mejorar esta particularidad. Durante esa temporada se hace visible la mejora en este aspecto, llegando a finales de agosto a una increíble marca de 50 home runs, teniendo dos meses aún por delante para amenazar el récord de Oh. El 11 de septiembre en un encuentro contra los Hiroshima Carps iguala la mítica cifra de 55, igualando el registro de los antes mencionados Oh, Rhodes y Cabrera. Finalmente el 15 de septiembre, anteayer mismo, la supera con un fabuloso home run que entraba en la historia del béisbol japonés. En ese mismo partido contra los Hanshin Tigers, consigue un segundo home run, elevando la cifra a 57 y superando también el récord de Asia que había sido establecido en el 2003 por Lee Seung-Yeop con los Samsung Lions de la liga surcoreana.
La historia de Coco Balentien aún no ha acabado, la cifra aún puede aumentar y poner el registro todavía más inaccesible para futuros bateadores. Lo que sí está claro es que ya nadie le podrá quitar el lugar que se merece en el béisbol japonés, terminando de una vez por todas con un debate polémico que se contraponía a lo que estaba sucediendo en Estados Unidos con los jugadores japoneses, dejando en mal lugar no sólo a los responsables de dichas acciones sino a todo el deporte en sí. Es cierto que varios de los extranjeros que han jugado en la liga japonesa han batido muchos de los récords que estaban establecidos por jugadores japoneses, pero no es menos cierto, que éste en cuestión había cogido cierta indeseada importancia debido a la polémica previa que se había generado en torno a él, convirtiéndolo para algunos en algo incómodo y para otros en algo patrio que había que defender. Si en su momento Bass hubiese batido dicho récord nunca hubiese cogido dicha importancia, que por cierto en 1985 carecía.
Sadaharu Oh en su empeño por que su récord no fuese batido, se convirtió en el instigador, el provocador de dicho sentimiento y de otorgar dicha importancia, que lamentablemente ha durado hasta nuestros días. Sin embargo la complicidad que anteriormente hubiese podido tener por parte sus colegas de profesión, por aficionados al béisbol y por parte de la misma sociedad japonesa se fue diluyendo al ver como jugadores japoneses como Ichiro Suzuki batían récords en Estados Unidos, sin que nadie pusiese ningún impedimento en ello, más bien todo lo contrario, reconociéndolos y premiándolos. Tras ser su récord superado, las primeras declaraciones de Oh fueron: "Tengo ganas de ver hasta donde es capaz de llegar" (どこまで行くが楽しみ)
domingo, 15 de septiembre de 2013
Jackie Robinson
El hecho en sí es que la contratación de Jackie en 1945 tuvo en un primer momento más desventajas que ventajas, pasando desde intentos de huelga por parte de jugadores de equipos contrarios, como los del Saint Louis Cardinals que se negaban a jugar contra una plantilla que contase con un jugador de color, hasta intentos de hacer igual por parte de sus mismos jugadores de los Brooklyn Dodgers. Rickey tuvo que hacer frente a todos los prejuicios que afloraban en su mismo club, para que Jackie pudiese adaptarse de la mejor forma posible a su nueva vida deportiva y demostrar su valía. Pero sería injusto olvidarse del comisionado de la liga nacional, Happy Chandler, que procuró por encima de todo parar cualquier tipo de acción extradeportiva que tuviese como objetivo bloquear el transcurso normal de la competición.
Una vez roto el cascarón de los prejuicios en el béisbol, otros equipos no tardaron en seguir el ejemplo de los Dodgers y comenzar a fijarse en buenos jugadores que competían en las ligas negras. El primero de todos ellos fueron los Cleveland Indians, que en 1947, 11 semanas después del debut oficial de Jackie Robinson en la liga nacional con los Brooklyn, decidieron contratar al jugador de color, Larry Doby, y un año después a Satchel Paige, siendo los dos primeros afroamericanos en debutar en la liga americana. Por su parte el rival por excelencia de los Dodgers, en aquella época los New York Giants, no se quedaron atrás y contrataron en 1949 a Monte Irvin y a Hank Thompson, los dos primeros jugadores que no fueron contratados directamente desde las ligas negras, el primero había pasado previamente por la liga mexicana y el caso del segundo era más especial todavía, porque ya había debutado en la MLB cuando fue fichado dos años atrás por lo Saint Louis Browns, los actuales Baltimore Orioles. Un par de años más tarde se uniría a ellos Willie Mays, convirtiendo a los Giants en el primer equipo de las ligas mayores con los tres jugadores exteriores afroamericanos. Pero quizá los Giants fuesen un caso especial, ya por el 1902, cuando John McGraw era su manager general, probó de fichar a un jugador de color llamado Charlie Grant, ante la prensa y aficionados intentó pasarlo como un jugador de ascendencia india, sin embargo no le dio resultado y tuvo que ceder en su empeño.
Rodada en 1950 y protagonizada por el mismo Jackie Robinson, explica de una manera más estructurada las vivencias de Robinson, no sólo de su etapa Dodger, sino también durante la previa y la posterior. El final es digno de destacar, dado que muestra lo que significó en el mundo del deporte su presencia.
jueves, 12 de septiembre de 2013
El dilema de Steve Bartman
Football vs Baseball
Fútbol vs Béisbol
No quiero utilizar esta entrada para abrir un debate sobre si es mejor un deporte u otro, mi intención no es otra que es resaltar el porqué uno es más popular que el otro.
Por buscar razones simples y sencillas podemos encontrar la facilidad que tiene el fútbol para ser practicado y entendible. Cualquier muchacho puede jugar a fútbol teniendo una pelota a la que darle patadas, y en el caso de que quieran hacer un partido, las porterias pueden ser sustituidas por cosas como piedras, mochilas, bolsas o montones de objetos que habremos visto usar miles de veces.
En lo referido a la técnica, hay gente con más habilidad que otra a la hora de tocar el balón, de hacer regates o chutar a porteria, sin embargo, la falta de técnica no te impide la práctica de este deporte, dado que para según que posición hace menos falta poseer una buena técnica. Que no quiere decir que a todos no nos guste que en nuestro equipo todos los jugadores sepan controlar debidamente bien la pelota.
Por lo que se refiere a las normas, no son muy complicadas, creo que la más difícil es la del fuera de juego, y con eso ya esta todo dicho de la dificultad que puede suponer entender las reglas de este deporte. Como gran futbolero que soy, creo que la mayor dificultad que he tenido a la hora de entender este deporte son los castigos por apreciación de mano intencionada o no. Dado que según un árbitro u otro, lo que era mano para el primero no lo era el segundo. En eso quizás sí que tendrían que tener una norma en su reglamento mucho más precisa.
Por el otro lado nos encontramos con el béisbol, un deporte la mar de complicado para que unos chavales puedan jugarlo, mínimo hace falta, bate de béisbol, guante de béisbol, pelota de béisbol, casco, y en lo referido a las bases pueden cambiarse por cualquier otro tipo de cosa, como por ejemplo piedras. En el tema técnica nos encontramos que también es mucho más difícil el béisbol que el fútbol, dado que como mínimo necesitas a gente que sepa coger la pelota con el guante, poder lanzarla más o menos al lugar preciso, y a la hora de batear llegar a golpear la pelota. En el caso de tener una persona un poco menos habilidosa siempre se le puede poner de rightfield o exterior derecha donde lo más seguro es que tenga que recibir pocas pelotas, sin embargo en las demás ocho posiciones requieren de personas más habilidosas. Todo esto, como he dicho, es como mínimo, porque sería bueno también que supiesen pitchear, y eso si que es mucho más complicado, porque no sólo es que le guste lanzar la pelota a toda velocidad sino que también que lo hiciese en el lugar correcto.
No obstante la mayor dificultad es encontrar un buen catcher o receptor, algo que a nadie le gusta hacer, mucho menos que de portero. Uno tiene que estar de cuclillas todo el rato, y tener la habilidad de coger los lanzamientos del pitcher, además de estar atento a coger la pelotas que en según que momento pueda lanzarte mal. Eso sin contar la posibilidad de recibir un pelotazo o peor un batazo. Por ello la posición de un buen catcher necesita de una buena equipación, casco, protector de cara, un gran peto que proteja pecho y estómago, y por supuesto coquilla.
En las reglas también sale perdiendo el béisbol, es uno de los deportes con una de las reglamentaciones más difíciles, tanto que si alguien no conoce bien las normas y le arbitran un partido tiene el peligro de que le piten algo y no entender el porqué.
Esto en resumen explica un poco del porqué el fútbol levanta más pasiones que el béisbol, la facilidad en su práctica y unas reglas sencillas le hacen ser un deporte mucho más popular. Sin embargo cuando una persona se introduce en el mundo del béisbol, llegando a practicarlo correctamente y a llegar a entender gran parte de sus reglas descubre un deporte capaz de atraer a cualquier persona que si hace el esfuerzo por practicarlo y entenderlo ya le será imposible dejarlo de lado.
Los Tigres de Kansai
- ¿De cuántos equipos se compone la liga japonesa de béisbol?:
En Japón el número de equipos que participan a nivel profesional es de 12, que se dividen en dos ligas diferentes, como sucede en América con la National y la American League. En este caso, las ligas se denominan, Central y Pacific League
- ¿Los equipos de las dos ligas se pueden enfrentar entre ellos?:
Antiguamente solo se enfrentaban en las Japan Series, unos playoffs que juegan los campeones de las dos ligas, pero desde la temporada 2005, pueden enfrentarse entre ellos en lo que se conoce como Kouryuusen, y que tiene como duración aproximadamente un mes, abarcando los meses de mayo y junio. - ¿Cuánto dura la competición?:
Las dos ligas empiezan a finales de marzo y acaban a finales de septiembre o principio de octubre. Luego, se alarga hasta noviembre entre las disputas de las Climax Series y las Japan Series. - ¿Climax Series?:
Son unos playoffs por el título de liga que disputan los 3 primeros clasificados, enfrentándose en primer lugar el segundo contra el tercero al mejor de 3 partidos para luego el ganador de la eliminatoria enfrentarse al primero de la fase regular al mejor de 6 partidos.
Aunque se lleva acabo en las dos ligas desde la temporada 2007, desde el 2004 se llevaba celebrando en la liga pacífica, con el nombre de Pacific Series
En el caso de las Japan Series, que enfrentan a los dos ganadores de las dos respectivas Climax Series, se disputa al mejor de 7 partidos.
- ¿Qué equipos componen cada liga?:
Por la Liga Central:
Yomiuri Giants (Prefectura: Tokyo-Ciudad: Tokyo)
Hanshin Tigers (Prefectura: Hyogo-Ciudad: Nishinomiya)
Chunichi Dragons (Prefectura: Aichi-Ciudad: Nagoya)
Tokyo Yakult Swallows (Prefectura: Tokyo-Ciudad: Tokyo)
Hiroshima Toyo Carp (Prefectura: Hiroshima-Ciudad: Hiroshima)
Yokohama BayStars (Prefectura: Kanagawa-Ciudad: Yokohama)
Por la Liga Pacífica:
Fukuoka Softbank Hawks (Prefectura: Fukuoka-Ciudad: Fukuoka)
Chiba Lotte Marines (Prefectura: Chiba-Ciudad: Chiba)
Saitama Seibu Lions (Prefectura: Saitama-Ciudad: Tokorozawa)
Hokkaido Nippon Ham Fighters (Prefectura: Hokkaido-Ciudad: Sapporo)
Orix Buffaloes (Prefectura: Osaka-Ciudad: Osaka)
Tohoku Rakuten Golden Eagles (Prefectura: Miyagi-Ciudad: Sendai)
- ¿Cuáles son los equipos más laureados?:
Por supuesto, los Giants, el equipo más emblemático del Japón, conocido también popularmente por el equipo de Japón, tiene en su haber un total de 33 títulos de liga y 21 Japan Series dominando claramente el escenario del Béisbol japonés. Muy detrás de él se situan los Seibu Lions con 21 ligas y 13 Japan Series. El tercero en discordia son los Hawks con 13 ligas y 4 Japan series. Con esto se puede ver que en la Pacific League las ligas han estado más repartidas, mientras que en la Central League los Giants han dominado de forma dictatorial durante gran parte su historia - ¿Cuáles son los equipos que arrastran más masa social?:
Sobretodo los Giants y los Tigers son sin duda los dos equipos con más aficionados. Detrás ya vendrían otros equipos como los Lions, los Marines o los Hawks. Aunque históricamente los equipos de la Central League han tenido más apoyo social, últimamente debido a los cambios recientes que se han producido los equipos de la Pacific League han ganado en adeptos. - ¿Hay algún partido que despierte un tremendo interés?:
El duelo entre Giants y Tigers son los partidos por excelencia y los que tienen más interés mediatico. Luego podríamos encontrar el derbi entre Giants y Swallows. Debido también al ascenso en los últimos años de los Dragons como alternativa a los Giants en la Central League, sus enfrentamientos también generan cierto movimiento entre medios y aficionados.
- ¿En el caso concreto de los Hanshin Tigers, cuál es su palmares?:
El palmares de los Tigers es bastante modesto y uno de los más cortos de entre los 12 clubs profesionales. Siendo de 5 ligas y 1 Japan series.
- ¿Cómo un equipo de tal palmares arrastra tanta masa social?:
Desde su creación en 1935, los Tigers fueron todo un símbolo del béisbol japonés. Para muchos aficionados que echaban de menos tener una liga profesional como la americana, la fundación de una liga japonesa en 1936 con equipos de reciente creación como los Tigers fue toda una gran satisfacción. En sus inicios se hicieron míticos los duelos que enfrentaban a los dos decanos del béisbol nippon, Giants y Tigers, el primero representando a zona de Kanto y el segundo a la de Kansai, llevando al mundo del deporte una rivalidad histórica entre estas dos regiones. Fue en este periodo que duró hasta 1949 que se fraguó esa rivalidad entre estos grandes equipos nipones que se repartieron casi por completo los campeonatos de liga. Fue a partir de 1950, cuando la liga profesional de béisbol se divide en dos, la Pacífica y la Central, que los Tigers comienzan a perder ese aura de victoria que hasta entonces les había acompañado. Otro de los posibles motivos de su popularidad fue tener como terreno de juego el mítico Koshien, coliseo que adoraban los japoneses porque cada año podían disfrutar de uno de los eventos beisbolísticos más importantes del país, como era el torneo de verano del Koshien. El sentimiento que procesaban miles de japoneses hacia el estadio se trasladó en cierta medida al equipo que disputaba los partidos en él. Pero otra de las causas de su gran popularidad es el espíritu de entrega que siempre han tenido sus aficionados, que se diferenciaban enormemente del resto al animar de forma efusiva y a veces excesiva a su equipo, llevándolos a tener toda una seña de identidad bastante clara y propia que no dejaba impasible a ningún japonés. - ¿Los títulos conseguidos antes de 1950 cuando la Liga era una de sola computan?:
No - ¿Hay algún jugador que se haya convertido en un mito en la historia de los Tigers?:
Randy Bass, el actuar senador por Oklahoma, entró en la historia de los Tigers en 1985 ayudando de forma significativa a su equipo a ganar su tercera liga después de 21 años sin conseguirlo y lograr su única Japan Series, obteniendo además como jugador el MVP de la liga Central y la triple corona, es decir ser líder en promedio de bateos, home runs y carreras conseguidas gracias a alguno de sus bateos (RBI). A día de hoy continua siendo todo un símbolo para los aficionados de los Tigers.
domingo, 10 de febrero de 2013
¿Es el deporte el sexo de América?
- Blanco: Estados sin ningún equipo en las 4 grandes ligas deportivas: NFL, MLB, NBA, NHL
- Amarillo: De 1 a 3 equipos en las 4 grandes ligas
- Verde: De 4 a 7 equipos en las 4 grandes ligas
- Rojo: Más de 7
Después de esto me fijé en los estados que sí tenían equipos deportivos y estaban casi siempre luchando por los títulos. El primero fue California, el estado con más equipos, 15, y que desde hace 24 años más títulos ha ganado, 16. En las primeras elecciones de la muestra, en 1988 California votó por Bush padre, desde entonces siempre ha votado por los demócratas, cambiando una tendencia que hasta donde miré llegaba hasta Carter pasando por Reagan. En este estado el voto siempre ha estado bastante disputado, no habiendo grandes mayorías ni para un lado ni para otro, ni siquiera en la esplendorosa era de Clinton, no fue hasta que llegó Obama que los demócratas consiguieron ganar por una cierta ventaja a los republicanos, superando el 60% el voto a favor de estos. ¿Podía tener esto que ver con el deporte?. Tras 1988 California ganó 5 títulos en las diferentes 4 ligas, tras 1992 1, tras 1996 0, tras el 2000 4, tras 2004 1, tras 2008 3 y tras el 2012 ya lleva 2. De momento ha ganado más títulos cuando ha habido un republicano en la Casa Blanca, y eso que no cuento la era brillante de Magic Johnson en los Lakers de los 80, sino la diferencia sería aún mayor. Pero viendo la trayectoría del voto californiano dudo que el ganar títulos según quien gobierne el país sea algo clave a la hora de dirimir el voto, en lugar de eso podría recaer en otros factores diferentes, como el cosmopolitismo de su sociedad, una ideosincracia distinta, una mentalidad más abierta o un tiempo inmejorable. En New York pasa 3/4 de lo mismo, sin embargo este estado ha estado históricamente más ligado a los demócratas que lo que ha estado California, por tanto aunque compartan el hecho de tener muchos equipos y que gran parte de ellos luchan por los títulos no sería un buen ejemplo. De New York voy a Texas. La gran Texas, el estado que nos viene a la mente cuando queremos hacernos una idea del estereotipo americano. A este estado deportes no le falta, y casi todo ellos pelean siempre para convertirse en el mejor equipo del país en sus respectivas ligas, están los San Antonio Spurs en la NBA, los Texas Rangers en la MLB, los Dallas Stars en la NHL o los Dallas Cowboys en la NFL. ¿Sirve esto para decidirse a votar por uno u otro partido en las presidenciales?. Aunque parezca raro, el estado por antonomasia más defensor de las tradiciones más americanas no es ni mucho menos el lugar donde los republicanos hayan sacado mejor porcentaje de votos. Dentro de la muestra de estudio siempre han ganado los republicanos pero nunca por grandes mayorías, ni siquiera cuando Bush se presentaba por primera vez a la presidencia del país, hubo un repunte en su reelección pero poco más a destacar. En este caso al contrario de otros estados donde los republicanos si han conseguido tener todo el estado monocolor, sea el caso de los más republicanos como Utah, Idaho, Wyoming u Oklahoma, en las grandes ciudades texanas y en parte de la frontera con México los demócratas han conseguido hacerse con el voto, por tanto en este caso, aunque de por sí es un estado republicano, en las grandes urbes donde se sitúan algunos de los estadios deportivos, los demócratas han conseguido hacerse con parte importante del voto, sobre todo en Dallas y San Antonio. Sin embargo debido a la idiosincracia del estado dudo mucho que cambie la tendencia de voto sólo por la influencia del deporte. La última vez que Texas votó por el partido demócrata fue en 1976 cuando ganó Jimmy Carter, fueron unas elecciones tan especiales que no pueden usarse como referencia para las demás. Debido al origen de Carter, Georgia, uno de los estados del Sur, la gran parte de estos decidieron votarle en masa, por el simple hecho de ser originario del Sur, si uno mira el mapa electoral de esas elecciones puede ver como estados como Mississippi, Alabama o Texas dieron su voto al partido demócrata, algo que de varios años para aquí resultaría totalmente imposible y que serían más propios de la época de Lincoln.
(Actualizado: 24/09/2013)
Hasta ahora he visto que el deporte puede influir en la decisión de voto, pero no al nivel de otros factores como el del origen del candidato o la idiosincracia particular del estado. ¿Qué me queda entonces?, los famosos estados bisagra, esos estados en los cuales es difícil predecir su voto porque en unas elecciones votan a uno u a otro partido, y donde ninguno de estos puede obtener nunca amplias mayorías. Si separo la muestra entre los últimos 24 años y los últimos 16 puedo encontrar estados bisagras que lo han dejado de ser y estados que han pasado a serlo, por supuesto también los que siempre lo han sido. Los estados bisagras de siempre son: Colorado, Florida, Nevada y la famosa Ohio, el estado que lo ha dejado de ser es Virginia Oeste, y el estado que ha pasado a formar parte de este grupo ha sido Virginia. En algunos análisis post-electorales he leído que han añadido como estados bisagra a New Hampshire, Iowa o New Mexico, sin embargo estos tres estados aunque en un principio se han podido catalogar como bisagras según los resultados se demuestra que tienen mucha más tendencia a votar demócrata que republicano. Por otro lado, en el caso de tomar como medida estos tres estados se habría de incluir también a Carolina del Norte o Indiana.
(Actualizado: 24/09/2013)
Por tanto extrapolando la situación a un terreno más delicado, ¿a Ohio le falta sexo?, siguiendo con esta analogía, ¿el gris bisagra de Ohio le viene por qué no tiene una vida sexual plenamente satisfecha?. Antiguamente se decía equivocadamente que el sexo no era un elemento importante en una relación de pareja, argumento que poco después se demostró que evidentemente no era cierto. En este caso, ¿un estado que tiene tanta representación deportiva puede negar el impacto negativo que puede tener en su población unos resultados tan nefastos?. Puede ser que esté llevando mi argumentación a un terreno trivial e intranscendente, estoy seguro que hay muchos factores que influyen en la decisión de voto de cada uno de los ciudadanos de Ohio con derecho a ello en las presidenciales, pero no es menos cierto que la influencia que pueda tener sobre la afición una sucesión de triunfos de cualquiera de sus equipos representaría una gran motivación a la hora de encarar unas elecciones de una forma u otra. Desconozco si en el caso de tener una proporción de triunfos más alta se decantaría por republicanos o demócratas, ¿pero seguiría siendo un estado bisagra?












